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Formar personas y promover la actividad física: visión del experto

En 50 días se inicia la Copa del Mundo en México, el único país con tres sedes, y surge la pregunta sobre el legado que este evento dejará. El profesor Gabriel Flores, experto en políticas públicas, comenta que lo fundamental es evaluar qué beneficios permanecerán en el área metropolitana de Guadalajara y en Jalisco después del torneo.

El especialista compara con eventos internacionales como Barcelona 92 y Beijing, que impulsaron cambios en investigación, recursos humanos y políticas públicas, promoviendo la activación física y el desarrollo social. Pregunta qué impacto tendrá el Mundial en la región y qué beneficios pueden generarse a largo plazo.

De empleos sostenibles a fomento de la actividad física

El analista señala que, al finalizar el Mundial, sería ideal restablecer el ascenso y descenso en todas las categorías del fútbol mexicano, favoreciendo el crecimiento de clubes con mayor aforo y promoviendo la formación de talentos y ciudadanos comprometidos. Además, enfatiza en que el empleo generado debe ser duradero y seguir promoviendo infraestructura y oferta deportiva, beneficiando a quienes antes eran inactivos y ahora tienen acceso a la práctica deportiva.

Recalca que no solo basta con que las personas sean activas, sino que su participación ayude a reducir gastos en salud y enfermedades, creando políticas públicas que fomenten hábitos saludables y disminuyan el impacto económico para el país.

¿Es positivo recibir un Mundial y qué beneficios deja?

El experto comenta que, aunque siempre hay aspectos positivos en grandes eventos, la planificación y la participación ciudadana son esenciales para que la organización sea más que una competencia, integrando a la comunidad en la creación del legado y en la idea del desarrollo urbano y social antes y después del Mundial.

Indica que las generaciones mayores tienen percepciones diferentes a las más jóvenes, y que aprovechar las oportunidades y planificar actividades que integren a todos, desde las distintas edades, permitirá un mejor aprovechamiento del evento.

En conclusión, el evento genera beneficios, pero requiere de una organización conjunta con la ciudadanía para potenciar su impacto social, deportivo y urbano, creando un impacto positivo en la región y en la percepción de los residentes.