Puebla finaliza la era de Nicolás Larcamón tras 3 años
El conjunto de Puebla ha cerrado un ciclo importante marcado por la gestión de Nicolás Larcamón, quien convirtió al equipo en una de las mejores épocas de su historia y se despidió tras tres años al mando. Durante su etapa, lograron destacarse, pero actualmente enfrentan una profunda crisis que evidencia el fin de esa era.
Larcamón dejó una huella memorable en el club, demostrando su capacidad de convertir a Puebla en protagonista en la Liga MX y alcanzando fases avanzadas en la liguilla. Sin embargo, en la actualidad, la estructura futbolística y la plantilla han cambiado radicalmente, reflejando la desmantelación del proyecto que él construyó.
La total renovación del plantel y la caída en la clasificación
Desde la salida de Larcamón, ningún jugador que alineaba en su último partido en 2022 continúa en el equipo actual, evidenciando una completa reconstrucción del plantel. La escasa estabilidad en la dirección técnica y las decisiones de rotar a seis entrenadores en pocos torneos agravan la crisis, dejando al equipo en las últimas posiciones del torneo actual.
El rendimiento de Nicolás Larcamón en Puebla
Larcamón dirigió cerca de 81 partidos, logrando 33 victorias, 24 empates y 24 derrotas, con una efectividad notable del 51-52%. Bajo su mando, Puebla participó en cuatro fases finales consecutivas y alcanzó las semifinales del Clausura 2021, dejando una marca significativa en la historia del club.
Su impacto fue tal que Puebla obtuvo su mejor torneo en la historia en 2021, ocupando la tercera posición en la tabla general y clasificando directo a liguilla, consolidando un ciclo de éxito que ahora parece haberse terminado.
Momento de crisis y cambios en Puebla tras Larcamón
Desde su salida, Puebla ha visto un éxodo de jugadores y una rotación constante en sus técnicos, sin lograr establecer una base sólida y establecer un rumbo claro. La sequía en la clasificación y la falta de plantilla estable reflejan la crisis interna del equipo.
A pesar de la crisis, Puebla enfrenta su último partido de la temporada con la esperanza de brindar una victoria de honor a su afición, mientras que Larcamón llega a jugar contra su ex equipo, Cruz Azul, con la necesidad de ganar para seguir en la pelea por el liderato.